Comienza proyecto de defecaderos de guanacos

Comienza proyecto de defecaderos de guanacos

Luego de una intensa preparación, como organización comenzamos un proyecto novedoso en términos científicos, el cual intenta evaluar el rol ecológico y ecosistémico de los defecaderos de guanacos en un bosque esclerófilo. El experimento se está llevando a cabo en la localidad de Alhué y se establece en una serie de configuraciones diversas para medir el efecto que tendría el establecimiento de estos atributos del paisaje en un ecosistema dominado por este bosque típico de Chile Central.

 

En términos científicos, los defecaderos de guanacos resultan un fenómeno muy interesante. Primero porque es un atributo de la conducta de guanacos que no poseen otros mamíferos, como el hecho de elegir ciertos puntos del paisaje para colocar ahí defecaderos en donde todos los individuos de la manada o tropilla de guanacos defecan. Si lo vieramos desde el punto de vista de un drone, estos defecaderos desde arriba formarían un polígono que viene siendo la representación del hábitat de una manada con su macho alfa y sus hembras, que normalmente son entre 7-12 hembras. Curiosamente, el establecimiento de estos montículos de fecas estaría ayudando al crecimiento del bosque y matorral esclerófilo dado que, al acumular una importante cantidad de nutrientes en esos puntos, una vez que arriban las primeras lluvias se convierte en un punto muy favorable para la germinación de semillas. 

 

Por lo tanto, estamos hablando de que los montículos de fecas o defecaderos formados por los guanacos podrían estar teniendo la función de regenerar el bosque y matorral esclerófilo. Como existe una dificultad logística propia de reintroducir guanacos en ecosistemas a los que no se les ha medido las diferentes amenazas que podrían existir a los individuos reintroducidos, es que hemos decidido recolectar fecas y fabricar estos montículos de forma artificial. Es por ello que, con la ayuda del zoológico metropolitano, acumulamos alrededor de 800 kg de fecas para posteriormente armar lo que fueron los defecaderos establecidos en estos diferentes sitios.

 

Los pasos a futuro serán monitorear estos defecaderos para ver cómo evolucionan en su interior y entorno y ver si, efectivamente, permiten el establecimiento de plántulas de parboles, arbustos y herbáceas del esclerófilo y así testear la hipótesis de que los defecaderos efectivamente ayudan a la regeneración del bosque y matorral esclerófilo. Esparamos pronto contar con los primeros resultados para darlos a conocer.

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